Una ‘denuncia’, coloquialmente hablando, es la declaración de una persona ante una autoridad o una queja privada ante terceros. Acostumbramos a percibir como denuncia algo que parece grave y cierto. Algo que, al cabo, perjudica a alguien o sobre lo que bascula esa idea. La mayoría de las denuncias son meras palabras unidas por las cuerdas vocales o en un papel. No tienen consistencia, no se sostienen. Hay muchas denuncias, inclusive procesadas ante la Justicia por existir indicios creíbles, que pivotan sobre los abusos sexuales. Juan-Carlos Arias, fundador de ADAS, ya publicó en ELCORREO DE ANDALUCÍA un extenso trabajo sobre algunas denuncias falsas que se centran en los abusos sexuales, los que casi siempre se cometen en lugares apartados y sin testigos por personas que abusan de vulnerabilidades ajenas https://elcorreoweb.es/in-fraganti/abusos-sexuales-mentiras-y-chiringuitos-sobre-una-lacra-MB7021970 Las ‘denuncias falsas’ se tramitan despreciando la verdad conociéndola y con la clara intención de hacer daño sobre quien centra la denuncia. 

Hay otra clase de denuncias, las que denominaremos ‘vacuna’, que previenen a quien las activa de peligros o riesgos ciertos. La mayoría de las veces suelen ser ‘cortinas de humo’ que desvían el interés de la Justicia, policía u otras autoridades hacia una calle sin salida, algo extemporáneo o inclusive lo que carece de relevancia. De alguna forma es ganar tiempo. Hace años investigamos la denuncia de un arqueólogo submarino sobre unos presuntos caza-tesoros en la bahía de Cádiz. Cientos de horas de investigación condujeron a acreditar que el denunciante era plantilla de una empresa competidora con la que resultó perjudicada por una declaración que era verdad mínima. La justicia tardó casi quince años en procesar la verdad pero llegó tan tarde que el tesoro que se buscaba por unos y otros se lo habían llevado precisamente alguien ligado al denunciante. La historia del ‘cazador cazado’ parece aplicarse en el denominado ‘Caso Bahía 2’ que bautizó la prensa. ADAS conoció el caso en una vertiente de ‘denuncia-vacuna’ que la Justicia no quiso indagar porque comprometía el sistema legal español al estar contaminado gran parte de sus estructuras en este singular ‘caso’ criminal que se resolvió con multas simbólicas para no caer en un archivo que comprometía más a nuestro contexto legal. Un artículo de J.C Arias en EL CORREO DE ANDALUCÍA comenta la sentencia del asunto y se reflexiona sobre los aspectos colaterales del grave problema no resuelto por la Justicia tras décadas sin llegar al fondo del asunto, ya que en verdad tampoco se llegó al fondo submarino.  https://elcorreoweb.es/in-fraganti/caso-bahia-ii-sentencia-e-incognitas-KB5298084

ADAS, por lo escrito en este Blog, tiene experiencia, equipo, competencias  y capacidad para resolver casos de denuncias falsas y las que llamamos ‘vacuna’. Tras casi 40 años investigando verdades escurridizas invitamos a los lectores para que puedan descubrir la verdad sobre la mentira y ganar. Recuerden que información es poder. Con las denuncias llamémosle atípicas informar bien y probar lo incierto es sustantivo para ganar enteros, invertir con garantía de rentabilidad.